Cultura Clásica

XV Concurso de Traducción de Latín y Griego 2019

La Sección Aragonesa de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, ARASEEC, convoca cada año un concurso de Traducción de Latín y Griego para alumnos de 2º de Bachillerato. (Ver las bases del concurso)

Cuatro alumnos de 2º de Bachillerato, Herling Ureña, David Alcaine, Fabián Bajén y Juan Pérez-Sevilla, se han presentado a la prueba de Latín que tuvo lugar el pasado viernes, 26 de abril, a las 5 de la tarde, en el campus de San Francisco de la Universidad de Zaragoza. La prueba consistió en un texto de Eutropio, prolongación del número 6 de la primera parte de la Antología para la EvAU, junto una cuestión de sintaxis y otra de morfología nominal y verbal. La participación fue menor que en otras ocasiones, probablemente por lo apretado del calendario final de este curso para los alumnos de 2º de bachillerato.

Para nuestros alumnos la prueba es además de una oportunidad para conseguir premio o mención honorífica, un ensayo de la prueba de Latín de las EvAU y un entrenamiento para el examen final de 2º. En medio de tanto cansancio acumulado aplaudimos el esfuerzo de estos alumnos que renunciaron al descanso de la tarde del viernes. Alea iacta est. Feliciter!

 

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Vamos al Teatro Clásico: ¡Menuda Odisea!

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¡Menuda Odisea! La compañía de teatro Clásicos Luna del I.E.S. Pedro de Luna de Zaragoza ha permitido que los alumnos de Cultura clásica y Artes escénicas de tercero y cuarto de la E.S.O viajen por el mundo del poeta Homero. La cuidada escenografía y la acertada puesta en escena nos han embarcado en este periplo. Con ellos hemos navegado acompañados de: El Cíclope, Eolo, Las Sirenas, Circe y Calipso. Surcando las olas hemos llegado a Ítaca, la patria de Odiseo, ese lugar confortable que devuelve la serenidad. Viajar por los clásicos, ¡menuda Odisea!, llena de aventuras.

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Octava edición del concurso Odisea

Como nos podrían decir los grandes poetas Virgilio y Horacio Audentes fortuna o deus ipse iuvat. Este lema ha sido la guía de los alumnos de tercero, cuarto y primero de bachillerato que cursan Cultura Clásica, Latín y Griego. Siguiendo el tesón de Ulises han navegado por la red para encontrar las claves de un conjunto de preguntas sobre la Ciencia y la Tecnología en Grecia y en Roma. Cada grupo de alumnos ha escogido un nombre clásico y se ha entregado con audacia, rigor, colaboración y mucho ánimo a esta búsqueda. En el concurso organizado por la Sociedad Española de Estudios Clásicos han participado 116 grupos y nuestros alumnos han obtenido el décimo tercer y décimo cuarto puesto. ¡Enhorabuena! Y gracias por mantener el rumbo del descubrimiento.ulises003

La verdad de las palabras: propina

ETIMOLOGÍAS

El curso pasado empezamos esta sección que pretende descubrir algunas de las etimologías más curiosas de nuestras palabras. La palabra etimología procede de las palabras griegas ἔτυμος, “verdadero” y λόγος, “estudio”, es decir, la etimología designa el estudio del sentido verdadero de las palabras a partir del estudio de su origen.

Os invitamos a todos, profesores y alumnos, a participar: enviadnos curiosidades, descubrimentos o pesquisas que puedan iluminarnos a todos. (culturaclasica@iesmiguelservet.es)


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propina

Dice el DRAE (Diccionario de la Real Academia) sobre propinar:  1. tr. Administrar una medicina. // 2. tr. Dar un golpe. Propinar una bofetada, una paliza, una patada. // 3. tr. p. us. Dar a beber.

Solo en la última acepción, poco usada, se intuye el origen de este verbo. El verbo griego πνω (pino) significa ‘beber’. Con el prefijo προ- (pro-), προπίνω (propino) expresaba la idea de extender amistosamente el brazo (y el vaso) hacia otra persona para ofrecerle bebida. Este verbo griego pasó al latín como propinare, con el significado de ‘beber antes que otro’ o ‘beber a su salud’; pero en el bajo latín de la Edad Media, de ese verbo grecolatino se derivó el sustantivo propina, que inicialmente tenía el sentido de ‘regalo’ o ‘dádiva’ y, más adelante, denotaría ‘pequeña gratificación por encima de lo convenido para el pago de un servicio’.

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el signo de interrogación

Los griegos practicaban la scriptio continua; es decir, escribían sus textos sin espacio, ni puntuación entre las palabras, y no hacían distinción alguna entre mayúsculas y minúsculas. Fue un bibliotecario de Alejandría llamado Aristófanes quien hacia el año 200 a. C. inventó los primeros signos, frustrado por el tiempo que requería leer los cientos de miles de manuscritos que guardaba la célebre biblioteca. Aristófanes sugirió a los lectores que aliviaran el ininterrumpido texto con anotaciones de puntos arriba, en medio y debajo de cada línea (comma, colon y periodus) que indicaran la entonación de lectura alta, media o baja.

Nuestro sistema de puntuación proviene del griego clásico y del latín, y su propósito principal consistía no en ayudar a la comprensión, sino en guiar a quienes leían en voz alta. La única manera de indicar al lector que lo que venía a continuación era una pregunta era copiando al final de la misma la palabra quaestio en su forma apocopada: qo.

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En el siglo IX d. C., punctus interrogativus era una de las marcas usadas para ayudar a interpretar los cantos gregorianos en abadías y monasterios. Ese signo se parecía a nuestro moderno signo de interrogación, aunque se curvaba un poco a la derecha; indicaba una pausa y una inflexión ascendente de la voz.

El desarrollo de la imprenta en el siglo XV creó la necesidad de contar con una puntuación estándar. En 1566, Aldo Manuzio publicó el primer libro de normas de puntuación. Su Orthographiae Ratio (Sistema de ortografía) incluía el punto, la coma, los dos puntos, el punto y coma y el signo de interrogación.

 


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En esta época en la que el culto al cuerpo está tan de moda, resulta curiosa la etimología de esta palabra. Músculo (musculum en latín) no es otra cosa que el diminutivo de la palabra latina mus, muris “ratón”, así que literalmente significa “ratoncito”. Pero ¿qué relación puede haber entre un ratón y un músculo? Ya desde la Antigüedad la imagen de los músculos del brazo hizo que recibieran este nombre por su semejanza con estos pequeños animales, como si bajo la piel corriera un animalito. Tiene el mismo origen que el sustantivo muslo, parte carnosa por excelencia de la anatomía de numerosos animales.

Ese ratón latino mus, muris también aparece en la palabra murciélago y se esconde en un músculo muy gastronómico, el morcillo del cocido.

Etimología sugerida por Eva Ordovás, profesora de Latín.

 


 

pedante

Ayer don Ermeguncio, aquel pedante,43717
locuaz declamador, a verme vino (…)
No te puedo decir
con cuantas indirectas frases
y tropos elegantes y floridos,
me pidió de almorzar. (Moratín)

Desde el siglo XVIII la palabra designa a la persona afectada, engreída, que hace alarde inoportuno de su erudición, la tenga o no. Pero en sus orígenes ese no era su verdadero significado ni tenía esa connotación negativa.

La palabra pedante  se introdujo en nuestra lengua en el siglo XVI procedente del italiano, donde designaba a los maestros que enseñaban a domicilio, que iban a los hogares de los propios niños a enseñarles, entre otras cosas, la gramática. La connotación negativa deriva, al parecer, de que habiendo muchos maestros y pocos hogares con solvencia para contratarlos, las pruebas eran tan estrictas y selectivas que cada aspirante al puesto debería sobresalir en sus conocimientos entre los demás candidatos y ser más listo y resabido que la compentencia.

Aunque algún estudioso relaciona la etimología de pedante con la palabra latina paedagogum (“el esclavo encargado de la educación de los niños”), es mucho más plausible que esté relacionado con el término latino pedem (“pie”), porque pedante designaba también en italiano al soldado de a pie y bien podría ser que por esa razón se designara al “maestro ambulante”. Y quién sabe si para los españoles que recibieron el término la palabra no les sugería la curiosa coincidencia del “maestro de a pie o maestro-peatón”.


 

aguacate

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La historia de la palabra aguacate nos conduce a una lengua azteca llamada náhuatl que se habla en Méjico. La palabra originaria, ahuacatl, significa “testículo” en esa lengua. Eso se debe a la similitud del fruto cuando cuelga del árbol, que lo hace de forma un tanto ladeada y siempre van de dos en dos o más. Los antiguos mexicanos le pusieron este nombre al fruto demostrando su pícaro sentido del humor.

También en náhuatl la palabra mulli significa salsa, y unido al aguacate surge ahuacamulli, es decir, guacamole o salsa de aguacate.

¿Y la palabra testículo?  Se trata del diminutivo de la palabra latina testis, que significa “testigo”, supuestamente porque daba testimonio de la virilidad masculina.

Etimología propuesta por Lorena Martín Carramiñana, alumna de 1º de Bachillerato


 

¿migraña o jaqueca?icono-de-un-dolor-de-cabeza-o-de-una-jaqueca-38798004

Los dolores de cabeza son una afección bastante común. Cuando son persistentes, agudos o incapacitantes les llamamos migrañas o jaquecas. ¿Hay alguna diferencia? No somos médicos pero si atendemos solo a la etimología de las palabras podemos concluir que son exactamente lo mismo.

La jaqueca se define en el diccionario como un dolor ‘recurrente e intenso localizado en un lado de la cabeza y relacionado con alteraciones vasculares intracraneanas’. La palabra proviene del árabe saqiqa, derivado del verbo saqq (cortar, dividir en dos). En castellano, la palabra evolucionó desde axaqueca en la primera mitad del siglo XV a xaqueca, en 1500. En el Lapidario de Alfonso el Sabio, se habla de la dolor que se faze en la media cabeça, a que llaman en arábico xaqueca.

La idea de que se trata de un dolor que afecta sólo a la mitad de la cabeza también está presente en migraña, una deformación de hemicrania, que procede del término griego ήμικρανἰον, pronunciado ‘hemicranion’, que significa “medio cráneo”, por  aludir  al dolor localizado en una mitad de la cabeza.

En cambio el término médico cefalea, formado sobe la raíz griega κεφαλή “cabeza”, se refiere al dolor de cabeza de forma genérica.

Etimología propuesta por María José Fernández, profesora de Latín.

 


 brindis

Prost! Santé! Στην υγειά μας! Cheers! Salutem plurimam!Cheers

El término proviene según el Diccionario de J.Corominas de la expresión alemana “Ich bring dir’s”, que significa “yo te lo traigo”. La frase corresponde a la exclamación que pronunciaron en 1527 los lansquenetes1 alemanes de Carlos V después de saquear Roma y ofrecerle la ciudad a su emperador mientras alzaban sus copas para festejar la victoria. La contracción de la frase se convirtió en la palabra brindis en italiano, y de ahí pasó al español.

Ya en el mundo clásico los comensales solían levantar y golpear sus copas para llamar la atención de los sirvientes durante las celebraciones.

1 Del alemán Landsknecht, servidor del país (Land, tierra y Knecht, servidor, empleado público). Es el nombre con que se designó a los mercenarios alemanes entre los siglos XV y XVII.

Etimología sugerida por Laura Lahoz, profesora de Latín.

 


castigar

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¿Tiene algo que ver con casto y castidad? ¡Parentescos curiosos!

La palabra castigar procede del verbo latino castigare, compuesto por el adjetivo castus, “puro, virtuoso”, y el verbo agere “hacer”, de modo que castigare significa “hacer puro, purificar”.

Es evidente la relación de castigar con castigo o de casto con castidad. Por otra parte, incesto, del latín incestus, es el antónimo de castus (in-castus), es decir, “impuro, mancillado”. El verbo agere ha dado lugar a palabras como agenda (“lo que debe hacerse”), agente, agencia, ágil, agitar o agilidad, pero también acto, acta, acción, reacción, actor, reactor, reactivo y actuar.

Y hablando de castigar, un castigo romano usado para torturar esclavos era el tripalium, tres palos unidos en aspa en los que se inmovilizaba el cuerpo del reo para ser azotado sin compasión. Y precisamente de tripalium procede la palabra … ¡trabajo!

Etimología propuesta por Maha El Mouaden, alumna de 1º de Bachillerato.

 


 invierno: invernar e hibernar

Invernar e hibernar no significan lo mismo, aunque ambos verbos tienen relación con el invierno. Invernar significa “pasar el invierno en algún lugar”; hibernar tiene el significado de “pasar el invierno en estado de hibernación o aletargamiento’: los osos o el ordenador hibernan, pero las grullas invernan en la laguna de Gallocanta.

¿Por qué estas dos palabras tienen una ortografía tan diferente si proceden de palabras latinas con h y b, hibernum o hibernare? La razón es que invernar procede del latín vulgar, es decir, del latín que hablaba el pueblo, y que fue cambiando las palabras fonéticamente y prescindió de cuidar la ortografía; en cambio, hibernar fue tomada del latín clásico.

invernar < invierno (cast.) < ivierno (cast.) < hibernum (lat.)

hibernar < hibernare (lat.)

La palabra invierno, que antes fue ivierno, viene del adjetivo latino hibernum que, unido a tempus (tiempo), designaba la estación invernal. Cuando las tropas romanas quedaban inactivas durante el invierno se mantenían en sus hiberna (cuarteles de invierno).

Etimología propuesta por Mariana Ruiz Osorio, alumna de 1º de Bachillerato.


capicúa

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Son números capicúas, es decir, se leen igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda. La palabra procede de la expresión catalana cap i cua, “cabeza y cola“.

El catalán nos ha legado palabras curiosas como alioli, de al i oli, “ajo y aceite”, cantimplora, de canta i plora, “canta y llora”, probablemente por el ruido que hacer al gotear; o panoli,  pa amb oli, “pan con aceite”, o del valenciano pa en oli, usado para referirse a un buñuelo.

Igual que para los números, también hay un término para referirse a las palabras y las frases que se leen igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda: palíndromos, del griego palin (de nuevo, hacia atrás) y dromos (carrera, recorrido), “recorrido a la inversa”. Son palíndromos

ojo, asa, rajar, reconocer,
Adán no calla con nada,
Dábale arroz a la zorra el abad.

Etimología sugerida por Elena Raluy, profesora de Inglés.


 salario

Salario

El salario es el pago que recibe un trabajador periódicamente. La palabra procede del latín salarium, que significaba “pago en sal”.

Antiguamente la sal era un bien precioso -se la describe como “el oro blanco”- pues, a falta de frigoríficos y congeladores, se usaba para conservar las carne y otros productos perecederos. Ya en el antiguo imperio egipcio está acreditado el uso de la sal como moneda de cambio que servía para pagar a trabajadores y soldados.  Pero es en el imperio romano cuando se generalizó el uso de la sal como retribución a los soldados y rápidamente la palabra salarium se adoptó para designar el sueldo de soldados y trabajadores.

También es latino el origen de la palabra sueldo, del latín solidum, que era el nombre de una moneda de oro con la que se pagó en alguna época del imperio romano a los soldados. De hecho la palabra soldado, relacionada con sueldo, designaría a la persona que reciben el solidum.

Etimología elaborada por Lorena Martín, alumna de 1º de Bachillerato.


 mochila

5d66bf8d07cfd602e097ded2a053188a¡La mochila es cosa de muchachos!

El origen de esta palabra es curioso por su significado y por su extraña evolución etimológica.

Remonta a la palabra latina mutilus (relacionada con el español mutilar) que significaba “mutilado” o “mocho”, y en el lenguaje coloquial “rapado”. Esta palabra evolucionó a motil, que se usó para designar al “muchacho” o al “criado” por la costumbre de trasquilar a los mozos.

La palabra motil pasó al vasco como motxil. Se trata de un fenómeno extraño ya que el vasco no es una lengua romance y es muy raro que importe raíces latinas.  El castellano importó luego el término vasco motxil como mochil (esta palabra todavía es usada en algunos pueblos con el significado de cartera), que designó primero al “chico de los recados” y luego a la prenda ligada a su cometido, la mochila.

mutilus > motil > motxil > mochil > mochila
latín > castellano >euskera> castellano> castellano

 Etimología elaborada por David Alcaine, alumno de 1º Bachillerato

 


 humano

Homo sum; humani nihil a me alienum puto. (Terencio)

“Hombre soy; nada humano me es ajeno.”           

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El dramaturgo latino Terencio (s. II a. C.)  expresó en esta concisa frase la esencia de la solidaridad humana: el hombre está implicado inevitablemente en aquello que afecta a sus congéneres, los humanos.

Los humanos son los que viven pegados a la tierra, en latín humus, por oposición a los dioses, caelites, que viven en el caelum (“el cielo”) y que tienen poderes sobrehumanos. El hombre que vive cerca de la tierra, que mira hacia el suelo, al humus es humilde; cuando el humano se rebaja o se tiende en el suelo se humilla.

Otras palabras de nuestra lengua recogen el étimo latino humus: los humanos conducen a sus ganados de una a otra tierra en la trashumancia; vuelven a la tierra cuando se les inhuma (“entierra), y salen de ella si son exhumados (“desenterrados”).

 


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La etimología de la palabra bigote es muy curiosa. Parece estar relacionada con la frase germánica bei Gott o bi God ‘¡por Dios!’ o ‘¡viva Dios!’, juramento que debían pronunciar los caballeros normandos o flamencos, que lucían frondosos mostachos.

En la Castilla del s. XV apenas se conocía la moda del bigote, de modo que esa apariencia bárbara sería contemplada con sorpresa y, quizás, con desprecio, por considerarla una muestra de arrogancia.  El juramento debió usarse primero como apodo para llamar a las personas con bigote, y luego, para designar al bigote mismo.

 


 

 
 

Visita a la exposición La competición en la antigua Grecia

Agón, la competición en la antigua Grecia

Esta mes nos hemos acercado al mundo de la competición en la Antigüedad con los alumnos de 4º ESO, 1º y 2º de Bachillerato que cursan Latín y Griego. El espíritu competitivo se refleja en todos los aspectos de la vida de la antigua Grecia, a través de una selección de la colección del British Museum. Esculturas, monedas, cerámicas o joyas, con piezas icónicas como el friso del Mausoleo de Halicarnaso, que retrata la batalla entre los griegos y las amazonas, un busto de mármol de Eurípides, uno de los tres grandes poetas de la tragedia griega, o la estatua del Diadúmeno de Vaison-la-Romaine, una escultura en mármol de un atleta atándose una cinta en la cabeza como marca de su victoria.

 

 

 

 

 

El legado romano del Museo Provincial

El Departamento de Clásicas ha visitado el Museo Provincial con el alumnado de Latín del nocturno. Las antiguas domi de la Colonia Caesar Augusta (fundada en el año 14 a. C.) nos abren sus puertas para mostrar a través de las pequeñas teselas de los mosaicos cómo decoraban las casas los romanos. Un recorrido mitológico con Eros, Psique, Venus, Orfeo, un adorno floral de hojas de acanto, un diseño geométrico en escala de grises o un calendario agrícola. La visita ha permitido al alumnado establecer un vínculo entre nuestro tiempo de ocio y el de época romana: pequeños objetos cotidianos: vajilla, lucernas, utensilios de aseo y cosmética, mobiliario, monedas, vidrios, restos pictóricos y escultóricos. Nuestros alumnos por un momento se han tumbado en el triclinium para celebrar un simposium y brindar por los clásicos.

Homines, dum docent discunt, Epistulae Morales ad Lucilium VII, 8, Séneca

Los hombres aprenden mientras enseñan”.

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Certamen Ciceronianum 2018

Cada año se celebra un prestigioso concurso internacional de traducción de textos latinos extraidos de la obra de Cicerón, uno de los escritores más importantes e influyentes d elas letras latinas.

La prueba, destinada a alumnos de Bachillerato y organizada en España por la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC), consiste en la traducción de un texto original de Cicerón, de unas 150 palabras, sobre el tema de “la paz y la guerra”, procedente de alguna de sus obras oratorias, filosóficas o epistolares, y el desarrollo de algunas preguntas sobre conocimientos lingüísticos o culturales relativos al texto. El premio del certamen solo lo obtiene el mejor de la fase nacional, y consiste en una bolsa de viaje conjunta de 1000 € para el alumno ganador y su profesor, cantidad destinada a sufragar la inscripción, el viaje y la asistencia a la prueba internacional del Certamen Ciceronianum que se celebra anualmente en la ciudad de Arpino (Italia).

El pasado 2 de marzo se celebró el certamen simultáneamente en las distintas sedes de la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC). Un alumno de nuestro centro, Miguel Abad Asín, consiguió la mejor puntuación de Aragón y pasó a la fase nacional donde quedó en una magnífica 6ª posición. (Acta del fallo final).

Preparar esta prueba exige mucho esfuerzo: Miguel ha demostrado en todo momento una capacidad y un compromiso sobresalientes. El departamento quiere aprovechar este espacio para felicitarlo y agradecerle las horas dedicadas a la traducción y la reflexión, horas sustraídas al ocio, a las obligaciones académicas y al necesario descanso. Estamos muy orgullosos de haber guiado y acompañado a un alumno tan brillante, concienzudo, afable y paciente.

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La mujer en la época imperial romana

El pasado viernes 16 de marzo los alumnos del Bachillerato humanístico asistieron en la biblioteca del centro a la conferencia de Rosa Marina Sanz, profesora del Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza y reconocida investidadora del papel de la mujer en la antigua Roma.

La charla se centró en las mujeres que aparecen en la literatura imperial romana, tal y como las reflejan los hombres que escriben sobre ellas. A partir de esas menciones la Dra. Marina  habló con elocuencia y entusiasmo del lujo, de la educación, de la moda, de la sexualidad y del poder de las mujeres en esa época.

Tras concluir la conferencia, la profesora explicó a los alumnos interesados cómo funciona el grado de Filología Hispánica, Clásica y el doble grado de ambas filologías, y cuáles son sus salidas profesionales.

Agradecemos desde este espacio a Rosa Marina una conferencia tan interesante, amena y estimulante. Y a nuestros alumnos, su atención y curiosidad. La mujer en época imperial romana

Cita con los clásicos: hablando de amor…

Amor omnia vincitOmnia vincit Amor; et nos cedamos Amori

El amor lo vence todo; rindámonos también nosotros al Amor.  es un verso inmortal de las Bucólicas de Virgilio, el mejor, el más reconocido e influyente de los poetas romanos.

Nec sine te nec tecum vivere possum.

Ni contigo ni sin ti puedo vivir, escribió otro de los grandes, Ovidio, el poeta de la galantería, en su obra  Amores.

Odi et amo.

Odio y  amo. Tal vez preguntes ¿cómo es posible? No lo sé, pero siento que ocurre así y me torturo.  

Este breve poema se lo debemos a Catulo, el poeta de la pasión.

Pero otros romanos, y no solo los grandes poetas, también escribieron acerca del amor. Aquí tenemos un graffiti escrito en una pared de Pompeya: que es toda una declaración de principios.

Quisquis amat valeat; pereat qui
nescit amare. Bis tanto pereat
quisquis amare vetat.

Que viva el que ama; que muera quien no sabe amar. Dos veces muera quien prohiba amar.

Cita con los clásicos: la aventura de los diez mil griegos

La Anábasis es una obra de Jenofonte, ateniense del siglo IV a. C., que cuenta la expedición militar en la que él mismo participó organizada por el príncipe persa Ciro para derrocar a su hermano Artajerjes, el Gran Rey de Persia.

Fue toda una aventura: cuando los diez mil mercenarios griegos se adentraron en territorio persa, fueron víctimas de una emboscada en la que murieron sus generales y el propio Ciro. Para regresar debieron recorrer más de mil kilómetros, (ellos hablaban de parasangas, que eran la unidad de medida para largas distancias) por territorio hostil, sin saber su lengua ni disponer de guías ni mapas, a través de desiertos y escarpadas montañas.

Uno de los momentos más bellos de la obra es el momento en que ven desde una cumbre el mar, tras meses de penurias, y lo saludan con el famoso grito «¡θάλασσα! ¡θάλασσα!, ¡Thalassa! ¡Thalassa!» Se trataba del Mar Negro, en Trapezunte. Aún les quedaban mil kilómetros para llegar a su patria.

“De repente oyeron a los soldados proferir un grito que corría de boca en boca: “¡El mar! ¡El mar!”. En ese instante, la retaguardia entera se echó a correr hacia allí, azuzando también a las bestias de carga y a los caballos. Cuando se hallaron en la cima, todos comenzaron a abrazarse entre sí, incluidos estrategos y capitanes, con lágrimas en los ojos. De improviso, no se sabe por orden de quién, los soldados empezaron a amontonar piedras hasta formar un enorme túmulo sobre el que colocaron una pila de pieles de buey sin curtir, de bastones y de escudos de mimbre que habían tomado como botín.”   (Jenofonte, Anábasis)

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Legionarios romanos en el Servet

El pasado 20 de diciembre tres jóvenes miembros de la asociación de recreaciones históricas  La compañía exiliada visitaron nuestras aulas para explicar cómo funcionaba el ejército romano y cómo evolucionó a lo largo de los siglos. Dos de ellos se presentaron equipados como legionarios tardorromanos, con grebas, cascos, escudos, espadas y corazas… y enseñaron a nuestros alumnos algunas técnicas de avance, relevo o ataque en una sesión de entrenamiento con menos disciplina que en las legiones pero un poco más divertida.

Aquí tenemos una muestra de la recreación de nuestra particular disciplina marcial.

 

Para quien guste, los sábados por las mañanas los miembros de esta asociación entrenan junto a la estatua de El Batallador en el Parque Grande.

Io Saturnalia! Felix Nativitas! Salve Sol invictus!

El departamento de Cultura Clásica ha querido despedir el trimestre con un homenaje a las fiestas Saturnales de nuestros antepasados romanos.

En el solsticio de invierno los romanos festejaban durante una semana (del 17 al 23 de diciembte) el fin de los trabajos del campo con sacrificios en honor a Saturno, quien les había enseñado a cultuvar la tierra, el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus (sol invicto) . Además se hacían lujosos banquetes, regalos y visitas a amigos y parientes; se decoraban las casas con velas y guirnaldas, los amos servían a los esclavos, se hacían bromas y se bebía mucho. Eran unas fiestas universales donde pobres y ricos, ciudadanos y esclavos se divertían por igual. Como podéis ver las Saturnalia son una mezcla de fiestas navideñas, carnavales y día de los inocentes.

Los alumnos del departamento (Cultura Clásica, Latín o Griego) han hecho unas tarjetas de felicitación en versión latina o griega que se han colgado bajo un gran Sol Invictus en el hall de la segunda planta. IMG_2949

 

Cita con los clásicos: tiempo al tiempo

Según Hesíodo y Eurípides, para los griegos existe un tiempo cualitativo, Kairós, y un tiempo cuantitativo, Cronos. Kairós es el dios del clima y de las estaciones. Se le representa calvo, con un largo mechón en la parte delantera de la cabeza y con alas, llevando una balanza sin desequilibrada en la mano izquierda. Para los sofistas simboliza el momento adecuado para hacer algo.

Kairós pasa volando y hay que asir un pelo de su mechón, para atrapar el momento. Siempre se puede, con paciencia, contar el tiempo y que sea Cronos el que capture el tiempo.

En Roma la Ocasión era diosa, también representada sin pelo, excepto por encima de la frente. Así se simbolizaba la dificultad de no perder la oportunidad de algo cuando se presenta de frente. También se alude a la diosa Ocasión en la locución adverbial «por los pelos», que se aplica para indicar el escaso margen existente a veces para conseguir o perder algo (v. gr. «aprobó el curso por los pelos»; «perdió el autobús por los pelos»). Y por supuesto, en estas representaciones tiene su origen el dicho “la ocasión la pintan calva”.

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El poeta romano Horacio recomendó hace dos mil años atrapar el momento, no dejar escapar la ocasión, y  su recomendación se convirtió en un tópico literario universal.

CARPE DIEM

No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a ti y a mí, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter te conceda,

o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.
Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana.

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Concurso de traducción de Latín y Griego ARASEEC 2017

La sección aragonesa de la Sociedad Española de Estudios Clásicos (ARASEEC) convoca desde hace unos años un concurso de traducción de Latín y de Griego para alumnos de 2º de Bachillerato matriculados en estas asignaturas para promover los estudios clásicos. La competición premia a los ganadores con lotes de libros y con una matrícula gratuita en el primer curso de estudios clásicos para el ganador en el examen de cada materia.

La prueba del año 2017 tuvo lugar el pasado viernes 5 de mayo. Se presentaron a la prueba de Latín nueve alumnos de nuestro centro y uno a la de Griego; a todos ellos les agradecemos su participación, especialmente en unas fechas tan sobrecargadas de trabajo para ellos, y les deseamos mucha suerte. Ha sido una experiencia nueva: examinarse en un aula de la facultad de Filología de la Universidad de Zaragoza, ante un tribunal de profesores universitarios, junto con una cincuentena de alumnos de distintos institutos de la provincia de Zaragoza.

FALLO DEL CONCURSO

Dos de nuestros alumnos han obtenido reconocimiento en el concurso:  Manuela Berdún Gistaín, 2º premio en Latín, y Carlos Amaro Ruiz, accésit en Latín. ( Fallo del concurso ). La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el viernes 23 de junio en la Facultad de Letras.

Enhorabuena a los premiados.

Μπράβο!  Optime!

Encuentro con Irene Vallejo

ENCUENTRO CON IRENE VALLEJOHoy hemos tenido el placer de escuchar a Irene Vallejo, quien nos ha ofrecido una interesante charla sobre la presencia y la pervivencia de la mitología en las sagas de la ficción  actual (cine, cómic, literatura). Al interés del tema se ha añadido su elocuencia amena, dulce y elegante. Ya sabíamos por sus artículos de su pasión por la historia, por los clásicos y por los libros, pero hoy hemos constatado que le gusta enseñar y compartir, y que se pirra por una buena historia, y cree que no hay  mejor sitio para encontarlas que la mitología griega.

Esta joven escritora zaragozana, licenciada en Filología Clásica por las Universidades de Zaragoza y Florencia, ha publicado dos libros de cuentos, bellamente ilustrados, inspirados en relatos mitológicos (El inventor de viajes y La leyenda de las mareas mansas), dos novelas, La luz sepultada, sobre la Guerra Civil española, y El silbido del arquero, una recreación y homenaje a la Eneida de Virgilio. Además, escribe desde hace años la columna de los lunes en el Heraldo de Aragón, donde ofrece una reflexión sosegada sobre los temas más diversos, cargada de sensibilidad, erudición y humor. Sus escritos periodísticos se han publicado en dos libros, El pasado que te espera Alguien habló de nosotros.

Laura Lahoz, profesora de este centro, compañera y amiga de Irene desde hace años, le ha dedicado estas hermosas palabras en la presentación:

Querida Irene: compartimos Instituto, Facultad y una pasión que va más allá de cualquier circunstancia. Lo nuestro son los libros, las palabras, modelar el lenguaje, cuidarlo. Por eso desde este Centro queremos agradecerte que hoy compartas tu tiempo con nosotros. Tus columnas semanales alientan el día a día, nos devuelven la esencia de lo que somos, de lo que fuimos, nos hacen mejores y nos producen la paz que tu nombre ejemplifica.

En los títulos de tus libros publicados hasta hoy ya se advierte tu conocimiento y pasión por el mundo clásico. El centauro Quirón define la silueta de Alguien habló de nosotros, de los que son siempre contemporáneos. Somos el resultado de una suma de historias anteriores llenas de magia, de mitología, de civilizaciones, de cultura; por eso, El pasado que te espera está en tu mano.

Bajo La luz sepultada de la inmediatez, la paz que proporciona tu escritura navega por las páginas de millones de libros. Gracias a tu rigor periodístico, a tu atinada pluma y a tus profundos conocimientos somos más nosotros mismos por saber de dónde venimos. Con El inventor de viajes podemos transformarnos para llegar a Ítaca. En realidad, todos somos griegos y romanos. El pasado es un mapa del futuro. Según La leyenda de las mareas mansas la Odisea será amplia, llegará ser nuestra.

Como estudiantes de humanidades conocéis las palabras, jugáis con ellas en diversas lenguas y dedicáis un tiempo reposado a descubrirlas. “Somos tiempo”, decía Séneca y el mejor modo de pasar ese tiempo es practicar los sabios consejos de los clásicos. Tras leer los libros de Irene podréis reflexionar y descubrir quizá un modo nuevo de utilizar los soportes técnicos. ¿Por qué no tener en el whatsap el carpe diem de Horacio, leer en la tablet las Historias de Heródoto, tatuarse un latinismo o ser un gran anfitrión como Marcial y formar parte de la historia como Julio César?

Multas gratias tibi agimus, Irene.

Multas gratias quoque vobis agimus, discipuli.

 

I.E.S. MIGUEL SERVET - Paseo Ruiseñores, 49-51 | 50006 Zaragoza

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